En sociedad con Diego Molea, el gobernador cordobés busca influir en la designación de los jueces de San Francisco y Córdoba capital. El llaryorista Ignacio Segura, funcionario de Fernanda Vázquez en el Consejo de la Magistratura, quedó primero en el concurso por el Juzgado Federal con competencia electoral, mientras Federico Robledo, secretario de Coordinación del Ministerio de Justicia cordobés, es la apuesta para el interior.
En los últimos días se produjeron dos jugadas combinadas: primero, los consejeros que responden a Molea lograron llevar al plenario del Consejo de la Magistratura el nombre de Robledo en dos despachos por la minoría, y a contramano de la terna impulsada por el Gobierno nacional. Robledo aparece como candidato en dos juzgados vacantes, Villa María y San Francisco, pero la prioridad es que ocupe el de la ciudad natal de Llaryora, sospechan en Tribunales Federales.
La otra novedad fue el desempeño de Segura en el concurso para el Juzgado Federal N° 1. El abogado hizo una prueba de 90 puntos y totalizó 173,4 al sumar el CV., resultado que lo ubicó en el primer puesto provisorio. La vacante es clave: el tribunal tiene competencia electoral. La tradición es que el gobernador de cada jurisdicción talla en la designación del juez electoral.
Segura mantiene vínculos políticos expuestos con Llaryora y tiene un cargo en el Consejo de la Magistratura como funcionario de la consejera Fernanda Vázquez, dirigente alineada con Molea. No hay sutilezas en el acuerdo: Molea posó con Llaryora días atrás y el gobernador puso en la lista de Molea para consejeros por la abogacía a su secretario de Seguridad, Juan Manuel Aráoz. Como se sabe, la lista sufrió una dura derrota a manos de la lista de “el Tano” Angelici y Ricardo Gil Lavedra.
La elección de la Magistratura detonó la relación de Llaryora con el Colegio de Abogados de Córdoba
El resultado del concurso, sin embargo, no define la designación. Todavía deben resolverse las impugnaciones y realizarse las entrevistas personales, por lo que la definición quedará en manos del próximo Consejo de la Magistratura. Luego, el Consejo elevará una terna al Poder Ejecutivo nacional, que podrá elegir a cualquiera de sus integrantes para enviar el pliego al Senado. Robledo, en cambio, ya está en la discusión que debería resolver en las próximas semanas el plenario del Consejo de la Magistratura. Es una negociación abierta en el marco del toma y daca de Milei con los gobernadores, Llaryora incluido.
En San Francisco, las dos ternas comparten a Santiago Díaz Cafferata y Agustina Felizia. La diferencia es el tercer nombre: la mayoría propone a Carolina Ludueña, mientras que el sector aliado al gobernador impulsa a Robledo. Una maniobra similar se produjo en Villa María, donde también Robledo fue impulsado por Molea.

