Axel Kicillof fue enfático en una cumbre del grupo chico del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su línea interna dentro del peronismo: dejó en claro que el próximo presidente del PJ bonaerense debe estar alineado sin ningún tipo de condiciones al gobernador.
La advertencia de Kicillof impacta en las semanas previas a las definiciones que deberá tomar el peronismo respecto de la conducción del partido. Además, sonó como una especie de veto hacia Máximo Kirchner, quizás el más crítico hacia el mandatario provincial desde las entrañas del PJ bonaerense.
“No podemos volver a atravesar una historia como la que vivimos en los últimos años”, dijo Kicillof respecto de las tensiones que sucedieron entre el presidente del partido y el gobernador.
El padrón de afiliados volvió a tensionar la interna del PJ bonaerense
El mandatario también arengó a los suyos a construir una alternativa nacional y federal de cara a 2027. “Tenemos que ser capaz de convocar a los argentinos que hoy no se sienten interpelados”, dijo.
Eso incluyó un pedido para convocar a dirigentes que no forman parte los sectores que hoy integran Fuerza Patria. “Hay dirigentes que no se sintieron atraídos por el kirchnerismo y sin embargo pueden formar parte del campo nacional. Hay peronismo por todas partes y hay que juntarlo”, dijo a LPO un dirigente que estuvo en la reunión de Gesell.
Al lado de Kicillof estaba sentada Verónica Magario, quien asoma como la principal candidata para presidir el PJ bonaerense por el lado del axelismo.
La vicegobernadora está hiperactiva y abocada a la interna. LPO contó que el martes habilitó las oficinas del Senado a dirigentes del conurbano que llegaron con listas de afiliados.
Kicillof impulsará en 2026 el regreso de las reelecciones indefinidas en la provincia
Apenas trascendieron los movimientos en la Cámara Alta, desde La Cámpora salieron a difundir el acta de la última reunión el partido donde se acordó que sólo pueden incluirse las fichas presentadas hasta 30 de diciembre de 2025.
La sensibilidad en el peronismo es extrema y a nadie sorprende que el padrón de afiliados sea objeto de tensiones en la antesala de una discusión que tendrá su punto más caliente el 7 de febrero.
En el último minuto de ese día vence el plazo para la presentación de candidatos y se sabrá si hay consenso para una lista de unidad o un si se avanza en una interna que promete ser durísima.


