Interna en el gabinete de Kicillof: Bianco se peleó con Larroque y con el ala técnica del gabinete

Es la interna de la interna. La cúpula del gabinete de Axel Kicillof está atravesada por fuertes peleas que empezaron a emerger a la superficie en los últimos días. El eje central de los enfrentamientos es el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que empezó a chocar con el “ala técnica” del kicillofismo que acompañan al gobernador desde sus épocas de ministro.

Pero la pelea más dura de Bianco es con el otro ministro político de Kicillof, el ex camporista Andrés “Cuervo” Larroque, ministro de Desarrollo Social. Tras su ruptura con Máximo Kirchner, el Cuervo fue una pieza clave en el armado político del gobernador toda vez que contaba con el know how sobre la estructura de La Cámpora.

Los motivos de la pelea con varios, pero el principal es que Bianco está decidido a quedarse con el Organismo de Niñez y Adolescencia, un área que controla Larroque a través de Andrea Cáceres. La funcionaria es de Necochea y su nombre viene sonando fuerte para quedarse con las riendas del Puerto Quequén, una terminal que no tiene autoridades definidas tras la salida de la massista Jimena López. 

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Si Cáceres finalmente logra desembarcar en Quequén, el Cuervo quiere ubicar en Niñez a su hermana, la ex diputada Mariana Larroque. LPO consultó a fuentes del entorno de Larroque, quienes no confirmaron los roces con Bianco, aunque tampoco los negaron.

Son varios los motivos de la pelea de Bianco con Larroque, pero el principal es que el ministro de Gobierno de Kicillof está decidido a quedarse con el Organismo de Niñez y Adolescencia, un área que controla el Cuervo a través de Andrea Cáceres. 

En la interna del gabinete, Bianco le viene avisando a Larroque que peleará por el organismo de Niñez y Adolescencia. El Cuervo busca defender ese área porque forma parte de la estructura central de su ministerio.

Pero los choques con Bianco también se dan con los ministros con perfil técnico, los axelistas de paladar negro, que conocen al gobernador de las épocas de militancia en Económicas de la UBA. Integran ese grupo Augusto Costa (Producción), Agustina Vila (Secretaria General) y Pablo López (Economía). También Federico Thea, presidente del Tribunal de Cuentas y uno de los candidatos de Kicillof a integrar la Corte bonaerense. Vila y López son muy cercanos y forman parte del círculo de mayor confianza del gobernador.

Las diferencias son múltiples. Bianco -que al inicio del gobierno de Kicillof era su mano derecha y jefe de Gabinete- chocó con Vila por temas de gabinete y luego en las negociaciones iniciales en el PJ bonaerense, cuando el axelismo tuvo que elegir dos apoderados. 

La bronca de Bianco con López es que el ministro de Hacienda no le gira fondos para algunas áreas de su ministerio. Mientras que Thea sostiene que el ministro de Gobierno le boicotea su camino a la Corte Suprema bonaerense.

Esos funcionarios “técnicos” conforman con Kicillof un grupo al que Bianco nunca pudo ingresar. El ministro ganó protagonismo durante la campaña de 2019 por ser el dueño del Clio con el que recorrieron la provincia, pero nunca pudo ser parte del grupo con perfil técnico, los más valorados por Kicillof. 

El kicillofista Thea sostiene que Carli Bianco le boicotea su camino a la Corte Suprema bonaerense.

Probablemente, para que todo el gabinete recuerde la importancia de su rol en esa campaña, Bianco todavía tiene el Clio estacionado en los patios de Casa de Gobierno y hasta lo usa para llegar a algunos actos del peronismo.

Pero pese a ser supuestamente el hombre político de Kicillof, el ministro de Gobierno no le ahorra problemas en ese frente al gobernador. LPO reveló que Bianco jugó fuerte durante el cierre de listas del año pasado para quedar como primer diputado por la ciudad de La Plata en un desafío al intendente Julio Alak, que buscaba sintetizar una lista de unidad donde confluyera el kirchnerismo, el axelismo y el massismo. 

Finalmente se impuso el intendente, pero esa maniobra complicó el cierre de listas y fue uno de los motivos que desgastaron el vínculo entre Kicillof y Alak.

El Clío de Carli Bianco estacionado en los patios de la Casa de Gobierno bonaerense.

Sus declaraciones públicas son recordadas, no por los cuestionamientos al gobierno de Javier Milei, sino por las durísimas críticas hacia el interior del peronismo. El año pasado dijo varias veces que los legisladores del peronismo debían aprobar “sin chistar” los proyectos del Ejecutivo.

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Este martes, Bianco volvió a generar malestar hacia dentro del peronismo. Dijo en una entrevista con Infobae que el peronismo está fragmentado y con problemas en la conducción, como si esa descripción no incluyera a Kicillof, gobernador de la provincia más grande, presidente del PJ bonaerense y candidato a presidente. Cuando le preguntaron si cree que Cristina Kirchner no conduce más el peronismo, Bianco fue contundente: “Cristina es uno de los sectores que tiene el peronismo fragmentado en Argentina”.

El peronismo está fragmentado y con falta de conducción. Cristina es uno de los sectores que tiene el peronismo fragmentado en Argentina.

En La Cámpora lo comparan con Manuel Adorni y aseguran que tiene que nombrar a Cristina para desviar la atención ante el paro de docentes, estatales y judiciales del próximo lunes, un conflicto que como ministro de Gobierno le pega de lleno. “Durante el gobierno de Kicillof, los estatales perdieron 34% de su salario. Por eso Chiche Bianco (sic) tiene que distraer y hablar de Cristina”, dijo a LPO un referente de la agrupación kirchnerista.

La diputada nacional Teresa García le pidió a Bianco que guarde silencio. “Hay miles que hoy se han quedado sin trabajo y sin salud”, dijo en las redes y siguió: “No sé si se enteró que la Conducción está presa, proscripta, y con restricción inhumana”.





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