Franco Mateo habló del presente de la fábrica, la economía nacional y advirtió que en 2018 una inversión clave pudo instalarse en otra ciudad. “Si no hay condiciones para crecer, hay que buscar alternativas”, sostuvo.
La empresa Mateo HNS, principal generadora de empleo privado de Ayacucho, atraviesa un nuevo año marcada por los desafíos de la economía nacional, la competencia externa y la necesidad de modernizarse para sostenerse en el tiempo. Así lo expresó Franco Mateo, referente de la firma local, durante una extensa entrevista en la que dejó una definición que no pasó inadvertida: años atrás una parte del crecimiento proyectado por la empresa estuvo a punto de concretarse fuera de Ayacucho.
“En 2018 el proyecto de la recicladora de baterías se barajó hacerlo afuera porque en Ayacucho no había lugar disponible”, explicó. Según detalló, la empresa llegó a gestionar tierras en Olavarría y Tandil, hasta que finalmente pudo adquirir 12 hectáreas lindantes a la planta ubicada sobre Ruta 50 y concretar la inversión en la ciudad.
La declaración vuelve a poner en agenda un debate recurrente: qué necesita Ayacucho para crecer industrialmente y evitar que inversiones locales o externas terminen radicándose en otros distritos.
“El que no se moderniza, desaparece”
Mateo describió un escenario económico complejo para la industria argentina, especialmente por la apertura comercial y el ingreso de productos importados. En el rubro baterías, explicó que varias empresas optaron por comprar productos terminados en el exterior, colocarles su marca y venderlos en el país.
Sin embargo, aseguró que Mateo HNS mantiene otra política: seguir produciendo en Ayacucho.
“Nosotros somos industriales. Nuestra intención es fabricar cada vez más y cada vez mejor”, remarcó.
En ese sentido, advirtió que el margen entre el éxito y el fracaso hoy “es muy fino” y que una mala decisión puede comprometer seriamente la continuidad de cualquier empresa manufacturera.
“El mundo va a una velocidad enorme. El que no se sube a ese tren, se queda atrás. Y cuando te quedás atrás, después es muy difícil volver a competir”, señaló.
Por eso, adelantó que la firma trabaja en un plan de inversiones y modernización pensado para los próximos seis o siete años, con foco en eficiencia, tecnología y costos competitivos.
Casi 300 empleos y una apuesta sostenida por Ayacucho
Actualmente Mateo HNS emplea de forma directa a cerca de 300 personas, consolidándose como uno de los pilares del trabajo privado en el distrito.
Detrás de cada batería que sale al mercado —explicó Mateo— existe una estructura compleja: trabajadores, viajes, capacitación, proveedores, logística e innovación constante.
“Detrás de esa cajita negra o blanca que uno compra, hay 300 personas y muchísimo trabajo”, resumió.
También remarcó que la empresa busca cumplir un rol social más amplio que el estrictamente productivo. Mencionó convenios con escuelas, visitas educativas, vínculos con universidades y programas internos para que trabajadores puedan terminar sus estudios secundarios.
“Entendemos que nuestro rol no es solamente fabricar baterías”, afirmó.
Qué le falta a Ayacucho para crecer industrialmente
Uno de los tramos más fuertes de la entrevista fue el diagnóstico sobre las limitaciones estructurales que enfrenta la ciudad para atraer nuevas inversiones.
Mateo sostuvo que para convencer a una empresa de instalarse en Ayacucho no alcanza con ofrecer buena voluntad. Se necesitan servicios concretos: energía, gas, terrenos preparados e infraestructura industrial.
“Si vos querés traer una fábrica desde Lanús y te preguntan qué ofrecés, no podés responder que no hay gas o que se tienen que hacer ellos la red”, ejemplificó.
Por eso consideró fundamental avanzar en parques industriales, sectores productivos planificados o espacios logísticos que permitan recibir emprendimientos con condiciones reales de desarrollo.
“Eso lleva tiempo y dinero, pero si no se piensa a largo plazo, nunca llega”, sostuvo.
Una industria que mira al futuro
Pese al contexto desafiante, Mateo se mostró optimista respecto al futuro de la empresa y convencido de que quienes logren atravesar esta etapa quedarán mejor posicionados.
Entiende que muchas firmas podrían quedar en el camino y que quienes sobrevivan tendrán luego mayor demanda.
Por eso insistió en la necesidad de seguir invirtiendo, incorporar tecnología e incluso pensar herramientas vinculadas a inteligencia artificial y nuevos procesos productivos.
“Tenemos varios proyectos importantes en carpeta. Queremos una empresa moderna y competitiva para los tiempos que vienen”, aseguró.
La entrevista dejó una conclusión clara: Mateo HNS mantiene su apuesta por Ayacucho, pero también expuso que para sostener industrias y atraer nuevas inversiones no alcanza con el arraigo. Hace falta planificación, infraestructura y una estrategia de largo plazo.


