Fuente: El Compromiso de Dolores
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Dolores condenó a un vecino por distintos hechos ocurridos en el partido de Ayacucho durante agosto de 2025. La Justicia lo encontró responsable de tres episodios vinculados al robo y faena de ganado.
En el marco de un acuerdo de juicio abreviado, el juez unipersonal del Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Dolores, Dr. Juan Martín Entrocassi, dictó sentencia condenatoria contra Carlos Alberto Saturnino Fernández, acusado por una serie de hechos de abigeato ocurridos en el partido de Ayacucho.
Según surge de la resolución judicial, Fernández fue considerado autor penalmente responsable de abigeato triplemente agravado, abigeato doblemente agravado y abigeato agravado, todos en concurso real entre sí.
Los hechos investigados tuvieron lugar durante agosto de 2025 en distintos establecimientos rurales de Ayacucho.
El primero ocurrió entre el 9 y el 10 de agosto en el establecimiento rural “San José de Lezama”, ubicado en el Cuartel XII. De acuerdo con la causa, el acusado ingresó al predio tras cortar un alambrado perimetral y sustrajo animales vacunos. Parte del ganado fue faenado en el lugar, mientras que otros animales fueron trasladados en un vehículo tipo camioneta.
El segundo episodio se registró entre el 12 y el 13 de agosto en el establecimiento rural “La Horqueta”, también ubicado en el Cuartel XII. Allí, tras cortar los hilos inferiores del alambrado, los autores ingresaron al campo y sustrajeron cinco vacunos, cuatro de los cuales fueron faenados a unos 140 kilos de distancia del alambrado perimetral.
El tercer hecho ocurrió durante la madrugada del 21 de agosto de 2025 en el predio “La Tapera”, situado en el Cuartel I de Ayacucho. La investigación determinó que Fernández y al menos otra persona ingresaron al establecimiento y sustrajeron animales, que posteriormente fueron faenados.
Las pruebas y la condena
Para arribar a la sentencia, la Justicia tuvo en cuenta distintas pruebas reunidas durante la investigación, entre ellas inspecciones oculares, registros fotográficos, croquis, testimonios y el hallazgo de rastros biológicos.
También resultaron relevantes los informes periciales realizados sobre los vehículos vinculados a los hechos. En ellos se detectaron manchas hemáticas en la caja de carga y en el paredón del inmueble donde se encontraba colocado uno de los vehículos.
Además, durante las diligencias judiciales se secuestraron distintos elementos, entre ellos cuchillos, herramientas de corte y desposte y otros objetos considerados de interés para la investigación.
Al momento de determinar la pena, el magistrado tuvo en consideración como agravante los antecedentes penales del acusado y como atenuante su situación personal.
Finalmente, el juez Juan Martín Entrocassi condenó al vecino a cinco años y seis meses de prisión de efectivo cumplimiento, además de imponerle las costas del proceso.
