En el gobierno temen que Patricia Bullrich se lance a presidenta en una primaria contra Javier Milei y ahora la estrategia que planearon es “apagarla”.
El presidente decidió no escalar la disputa con la jefa de bloque de senadores de su partido luego del desafío público que implicó el video que subió Bullrich con música de Lali Espósito. Lo que en otra administración pasaría como una pavada menor, en el gobierno se sintió como una provocación al primer mandatario, que salió a aclarar en un programa de chimentos que ahora le gusta Lali Espósito, después de defenestrarla durante tres años.
La jugada de Milei fue sugerida por los colaboradores de la mesa política que le piden no subirse al ring de Bullrich y dejarla aislada. A la senadora incluso no le atienden el teléfono.
El destrato no es gratis: en el Senado están trabadas 17 leyes de interés para el oficialismo. Como la puentean, Patricia no juega en contra de las leyes pero tampoco se mueve para hacerlas realidad. “El Senado es mío, no me jodan”, repite la ex presidenta del PRO.
Crisis en la mesa política porque Patricia dijo que no están los votos para eliminar las PASO
Detrás de la toma de distancia de Bullrich de las decisiones antipáticas de Milei y Toto Caputo están sus intenciones de enfrentar al libertario en las PASO del año que viene. La ex ministra de Seguridad fue la primera en blanquear públicamente que la Rosada no tiene los votos para eliminar las primarias, una situación que se ajusta a sus pretensiones.
Bullrich publicó en junio un video en el que aparece ella misma en la entrada de un laberinto con tres destinos posibles: jefatura de Gobierno, vicepresidencia o presidencia.
Dos meses después el panorama se aclaró. El gobierno le ofrece la vicepresidencia para contenerla, pero Patricia no quiere ese puesto porque encuentra en Victoria Villarruel el ejemplo vívido de lo que podría pasarle a ella. Además, le volvió a decir a Jorge Macri en las últimas semanas que no quiere ir de jefa de gobierno.
El único camino posible para Bullrich es pelear la presidencia y ya empezó a filtrar que se presentará a las primarias, para las que ya tiene partido nacional, como anticipó LPO en exclusiva.

Aun perdiendo, Patricia podría convertirse en la dirigente con más poder fuera de la Rosada. Si es candidata a presidenta pondrá candidatos en todas las provincias y amasará un bloque propio en Diputados y en el Senado, adonde le quedarán cuatro años más de mandato por delante luego de 2027.
En la Rosada están al corriente de los movimientos del establishment para buscar un candidato que continúe con el modelo de Milei pero sin Milei. Ahora tampoco descartan que Bullrich termine sumando a Villarruel a su proyecto.
