La posibilidad de que Carolina Losada encabece la lista de diputados provinciales, como propone el sector de Julián Galdeano, recalentó la pelea entre radicales y socialistas en Unidos justo en la previa al tratamiento de las leyes de seguridad que impulsa Maximiliano Pullaro.
En sectores de Unidos admiten que el desembarco de Losada a la Legislatura provincial es una posibilidad aunque aclaran que se trata de las primeras conversaciones y que la estrategia tampoco incluye a todos los sectores del radicalismo.
Sin embargo, bastó que circule el nombre de la actual senadora para poner en alarma al socialismo que ocupa 14 bancas en la Cámara de Diputados pero que en la próxima elección se reducirán considerablemente por la nueva Constitución que eliminó la mayoría automática.
Es un tema que tiene a mal traer al partido de la rosa al punto tal que al momento de discutir la nueva ley electoral, impuso una interna de vicegobernadores, un sistema complicado sin antecedentes y que quizá ni se utilice: “Nos metió en una discusión de casta”, comentó un dirigente de la coalición a LPO.
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Como sea, en el socialismo entienden que la candidatura de Losada a diputados provinciales los complica ideológicamente obligándolos a ir a jugar una interna difícil. Fuentes del radicalismo desdramatizaron y abrieron la opción a una lista de consenso:
“Lo de Carolina se está hablando, no está firme aún, pero podría ser, no veo por qué no. También podría haber propuestas de otros espacios del radicalismo que no estén alineada al espacio de Losada, del PRO y del socialismo”, propuso un radical cercano al gobernador.
Por estas horas, la tensión electoral se expresa en la presión para aprobar este jueves reformas en las leyes de seguridad: “Nadie lo discute al gobernador. Las leyes de seguridad no son de un sector de Unidos, es la necesidad de toda la coalición”, dijo José Corral a LPO y agregó, “si no acompañás las leyes le estás diciendo que no al gobernador, no hay margen”.
Los socialistas cuestionan artículos que consideran contrarios a la Constitución y a los derechos humanos. Los reparos alcanzan medidas como los allanamientos sin orden judicial, la posibilidad de que la Policía interrogue a sospechosos y el aislamiento estricto de presos de alto perfil.
Sin embargo, Corral que fue intendente de Santa Fe y actualmente es diputado, dejó poco margen para reformas: “Podemos aceptar alguna corrección en la redacción, pero algo muy menor, no hay nada para negociar”.
Desde el Partido Socialista se limitaron a aclarar a este medio que no iban a dar declaraciones hasta el jueves: “Hablar menos para afuera y más para adentro para lograr consensos”, dijo un funcionario cercano a Clara García.
El malestar ya había quedado expuesto la semana pasada en el Senado, cuando Felipe Michlig cruzó a la socialista Lionella Cattalini y reclamó a Diputados que sancione proyectos de seguridad que llevan cinco meses esperando. Según fuentes de Unidos, el presidente provisional del Senado no había anticipado al bloque el tono de su intervención y el día anterfior se había reunido a solas con Pullaro.
