Javier Milei se brotó mientras daba una entrevista, al ver al ex ministro José Ignacio de Mendiguren caminando en La Rural y lo atacó con insultos. “Mirá ¿lo ves pasando? fue cómplice de Duhalde en la salida de la convertibilidad y voltear la convertibilidad. Va ahí”, dijo mientras daba una entrevista desde un móvil de Radio Mitre.
El episodio se produjo apenas unas horas después que provocara un conflicto diplomático con Brasil, al insultar a Lula en un acto en San Pablo junto a Flavio Bolsonaro.
Ocurrió después de su discurso en el cierre de la exposición anual. Milei venía hablando acerca de la inflación acumulada a lo largo de los años y del rol del Banco Central cuando reconoció al ex funcionario caminando entre las personas.
“Mirá, ahí está pasando alguien que le hizo muchísimo daño a la Argentina”, sostuvo, mientras apuntaba hacia adelante. “¿Quién?” se escucha preguntar a una productora, a lo que el mandatario respondió: “¿Mirá, lo ves pasando, fue cómplice de Duhalde en la salida de la convertibilidad y voltear la convertibilidad, va ahí”, insistió.
Uno de los conductores le apuntó entonces que la persona a la que señalaba era De Mendiguren, quien había sido ministro de Producción de la Nación durante el gobierno de Eduardo Duhalde, pero que también se desempeñó como secretario de Industria y Desarrollo Productivo durante el gobierno de Alberto Fernández.
“Ese le cagó a los argentinos 30 mil millones de dólares. Vos, si, ladrón, vos arruinaste el país con Duhalde y toda su banda”, gritó Milei, mientras continuaba señalando a través de la ventana y el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, presente en el estudio móvil, se agarraba la cabeza, visiblemente incómodo.
Al enterarse de los insultos, De Mendiguren afirmó: “Es triste que la máxima autoridad política del país degrade así su propia palabra, y con ella, la democracia de todos.
Es penoso insultar a alguien sabiendo que no tiene el mismo sillón desde donde contestar. No imagino cobardía mayor”.
Durante el acto principal, Milei volvió a prometer que eliminará las retenciones, una promesa que ya entrando en su último año de mandato suena cada vez más lejana. De hecho, se cuidó de aclarar que el proceso de eliminación será gradual para preservar el equilibrio fiscal.
Fue su respuesta al pedido de Pino que minutos antes había afirmado en su discurso que las retenciones “deben dejar de existir por ley y para siempre”.
Milei agregó que el crecimiento de otras actividades que generan divisas como la petrolera, permitirá llevar las retenciones a cero.
“El campo todavía carga con el peso de las retenciones, todo lo que lograron fue con una mano atada a la espalda. Vamos camino a terminar de liberarlos por completo. Lo que estamos viendo es apenas el punto de partida. Se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos”, afirmó.
“La política convirtió al campo en el pagador de última instancia de la Argentina”, dijo y agregó “se lo atacó con cepos y otras medidas. Se atacó a la gallina de los huevos de oro. Era un campo exprimido, atado de pies y manos. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre”.
Además, defendió el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluye la posibilidad de quitar límites a la compra de tierra por parte de extranjeros. Aseguró que permitirá atraer inversiones por unos 15.000 millones de dólares.

También afirmó que se dieron de baja más mil regulaciones del agro y siempre propenso a la hipérbole dijo que su gobierno logró abrir más de 500 mercados internacionales, más del doble d elos países que existen en el planeta.
“La carne vacuna está viviendo un momento histórico. la exportación creció un 46% en valor en los primeros cinco meses. El mercado de Estados Unidos es una máquina de batir récords. Ustedes son los protagonistas de este cambio, y nuestra labor es sacarles la bota del cuello tan pronto como sea posible”, celebró luego el Presidente.
En rigor, la suba del precio se debe al creciente consumo de carne por la nueva clase media de la China comunista, un país que Milei solía criticar con ferocidad, antes que la necesidad que la potencia asiática le renueve el swap, lo hizo callar esas críticas.
Y añadió: “Nosotros y ustedes queremos exactamente lo mismo: volver al país que cuando le dio libertad al campo se convirtió en el granero del mundo y en una de las naciones más ricas del planeta. Argentina despertó finalmente de un siglo de letargo y el mundo nos está observando”.


