La central binacional anticipa una estabilización del río hacia el fin de semana, aunque los niveles siguen elevados. Ya se emitieron 11 alertas precautorias y se mantiene el seguimiento de las localidades ribereñas.
El aumento del caudal del Paraná volvió a poner en primer plano la gestión de Yacyretá, una de las principales infraestructuras energéticas compartidas por Argentina y Paraguay. Durante octubre, el volumen de agua que llegó a la central prácticamente duplicó el promedio histórico del mes, como consecuencia de las lluvias registradas en la cuenca.
Según el último informe técnico de la Entidad Binacional Yacyretá, del 27 de octubre, el caudal se ubica en torno a los 33.500 metros cúbicos por segundo. Las previsiones anticipan una estabilización y un descenso gradual de los niveles hacia el fin de semana, aunque la situación de alerta continúa.
En Ituzaingó, Corrientes, el río alcanzó los 4,31 metros, por encima del umbral de evacuación de referencia. En Ayolas, Paraguay, los niveles también superan los valores de alerta e inundabilidad.
La situación exige un seguimiento de las condiciones hidrológicas y de la operación de las centrales ubicadas aguas arriba. Desde el inicio del incremento de caudales, Yacyretá emitió 11 alertas precautorias dirigidas a las autoridades y comunidades ribereñas de ambos países.
La central cuenta además con vertederos que permiten descargar el agua que excede la capacidad de las turbinas. Su operación busca atenuar, dentro de los límites de la infraestructura, los picos de crecida y regular el paso del agua hacia los sectores ubicados aguas abajo.
Aunque el escenario inmediato apunta a una estabilización, las previsiones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño mantienen abierta la posibilidad de nuevos períodos de aguas altas entre noviembre y enero.

