El exintendente analizó el presente del peronismo de Ayacucho y aseguró que existe diálogo entre los diferentes sectores para alcanzar una lista de unidad de cara a 2027. Planteó la necesidad de recuperar el trabajo territorial, construir un nuevo proyecto político y concentrarse en las dificultades sociales que atraviesa la ciudad. También cuestionó aspectos de la gestión municipal y sostuvo que existen problemas que llevan años sin respuestas.

Aunque todavía falta más de un año para las elecciones de 2027, la política de Ayacucho comienza lentamente a moverse. Aparecen nombres, intenciones y conversaciones dentro de los distintos espacios que buscarán disputar la conducción del Municipio.
En ese escenario, el exintendente Darío David habló con Diario Ayacucho y dejó una serie de definiciones sobre el presente del peronismo local, pero principalmente sobre lo que considera que debe ser la prioridad del espacio durante los próximos meses.
David reconoció que existen conversaciones entre diferentes sectores del justicialismo y aseguró que el objetivo es avanzar hacia la unidad, aunque buscó quitarle centralidad a la discusión sobre quién podría convertirse en candidato a intendente.
“Debo decir que vamos por buen camino. Tenemos diálogo entre los distintos sectores pensando en una unidad”, señaló.
Para el exjefe comunal, la posibilidad de que el peronismo llegue dividido a las próximas elecciones no debería formar parte del escenario. Incluso fue contundente al referirse al tema: “No se discute” que el espacio deberá alcanzar una lista de unidad.
“Aparecen nombres e intenciones, pero llegado el momento acordaremos una lista de unidad”, aseguró.
Primero la realidad social
Uno de los principales conceptos que dejó David durante la entrevista fue la necesidad de evitar que el calendario electoral adelante discusiones que, según entiende, hoy no representan las prioridades de buena parte de los vecinos.
“Hoy trabajamos con la realidad. Estamos dejando la discusión de quién va y quién no va para más adelante, entendemos que la realidad social hoy nos marca otra cosa”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que las dificultades económicas y sociales que atraviesan vecinos que la están pasando mal en Ayacucho deben ocupar un lugar central en la agenda del peronismo.
“No podemos hablar de candidaturas cuando hay vecinos de Ayacucho que la están pasando mal, que van a la Municipalidad buscando una respuesta y muchas veces no la encuentran”, afirmó.
La mirada de David busca instalar una idea hacia el interior del PJ: antes de definir candidaturas será necesario reconstruir un vínculo con la comunidad y elaborar una propuesta que pueda interpretar las necesidades actuales.
Volver a las bases
Para el exintendente, esa reconstrucción necesariamente deberá comenzar desde el territorio.
“Tenemos que volver a nuestras bases, volver a conectar con los vecinos, con sus necesidades. El peronismo tiene algo que el resto no tiene y es cercanía con los sectores sociales más golpeados”, expresó.
Sin embargo, ese regreso a las bases no debería significar simplemente recuperar antiguas formas de hacer política. David reconoce que las demandas cambiaron y que cualquier alternativa que pretenda gobernar Ayacucho tendrá que comprender una realidad diferente a la existente cuando el peronismo condujo el Municipio.
El desafío será entonces combinar esa histórica presencia territorial con nuevas propuestas sobre empleo, producción, infraestructura, servicios públicos y políticas sociales.
Críticas a la gestión municipal
Durante la entrevista también hubo lugar para cuestionamientos hacia la actual administración. David consideró que existe una fuerte dependencia de programas y políticas provenientes de la Provincia y señaló distintas problemáticas que observa en los barrios.
“El gobierno local tiene una gestión basada y afirmada en el gobierno provincial”, manifestó.
Luego planteó: “Da una vuelta por fuera de las cuatro avenidas y encontrás pozos por todos lados, pérdidas de agua, falta de luminarias y ni hablar de la falta de empleo genuino fuera de las arcas municipales”.
Precisamente allí aparece uno de los desafíos que deberá enfrentar el propio peronismo. Si busca convertirse en una alternativa real de gobierno, la crítica deberá estar acompañada por propuestas capaces de explicar cómo resolver aquellos problemas que identifica.
La generación de empleo privado, por ejemplo, aparece como una discusión central para los próximos años. Pensar una ciudad con mayores oportunidades laborales implicará discutir producción, inversión, capacitación y desarrollo económico, evitando que el Estado municipal sea visto como una de las pocas posibilidades de estabilidad laboral.
Algo similar sucede con los barrios. Calles, iluminación, servicios y mantenimiento representan demandas cotidianas que requieren planificación y continuidad más allá de los períodos electorales.
Autocrítica y construcción
David también entiende que la construcción de una alternativa requiere revisar la propia experiencia del peronismo. Después de varios años fuera del Ejecutivo, considera necesario reconocer errores y evitar pensar que solamente el desgaste de la actual administración alcanzará para recuperar el Municipio.
La propuesta, según explicó, pasa por consolidar internamente al espacio y comenzar a construir un equipo capaz de comprender las nuevas demandas sociales.
El planteo adquiere importancia porque una eventual unidad no debería limitarse únicamente a reunir dirigentes en una misma lista. Para convertirse en una verdadera alternativa deberá existir previamente un proyecto compartido sobre qué hacer con Ayacucho durante los próximos años.
La discusión sobre los nombres llegará después.
“Como te digo, unión va a haber. Hoy la prioridad es otra y está bueno que aparezcan nombres y ganas de participar, pero entre todos vamos a construir un buen equipo que en 2027 vuelva a mostrarle a la gente que un Ayacucho mejor es posible”, sostuvo.
Finalmente, David dejó una de sus definiciones más críticas respecto del presente: “Hoy estamos atascados con los mismos problemas sin solucionar de hace 15 años, cuando dejamos el Municipio”.
El mensaje del exintendente parece apuntar tanto hacia afuera como hacia adentro del peronismo. Hacia afuera, cuestionando una gestión municipal a la que considera sin respuestas suficientes frente a problemas estructurales. Hacia adentro, advirtiendo que la posibilidad de regresar al gobierno no puede construirse únicamente alrededor de nombres propios.
Todavía falta tiempo para 2027. Habrá candidatos, negociaciones y seguramente diferencias. Pero el desafío que plantea David es anterior: recuperar territorio, escuchar, hacer autocrítica, alcanzar la unidad y construir un proyecto.
Porque para volver a ser gobierno, el peronismo no solamente deberá convencer de que Ayacucho necesita un cambio. También tendrá que demostrar que está preparado para llevarlo adelante.


