Karina Milei empezó a pagar el costo de sostener al frente de la mesa política del gobierno a Manuel Adorni. “No maneja nada”, dijeron desde el entorno de uno de los funcionarios que compartió el encuentro de este martes con la hermana presidencial y el jefe de Gabinete.
El fastidio por las reuniones en ese ámbito de la Casa Rosada, donde la secretaria general de la Presidencia delega la conducción en Adorni, empieza a expandirse. Uno de los miembros del selecto grupo habría deslizado en su oficina que el jefe de Gabinete es apenas “un espantapájaros”, en referencia a que está plantado en medio de los cultivos de maíz para que los cuervos lo picoteen a él pero no arrasen con la cosecha de la administración libertaria.
Cerca de un diputado libertario hasta se mofan compartiendo por WhatsApp la canción de la película infantil “Trapito”, el clásico de la filmografía argentina realizado por Manuel García Ferré en 1975, cinco años antes que naciera el propio Adorni. La historia de ese dibujito animado representa las peripecias de un espantapájaros que se siente solo y busca su identidad, en medio de las inclemencias climáticas. Cualquier parecido de la pieza enviada por un libertario con la realidad tal vez no sea mera coincidencia.
Se vuelve a reunir la Mesa Política, pero Patricia aclara: “No sirve para nada”
En la cita de este martes, por caso, Adorni profundizó en la agenda parlamentaria, mientras Martín Menem y Patricia Bullrich, autoridades del oficialismo en ambas cámaras del Congreso, lo escuchaban solo por decoro. “Lo escuchan, pero no le dan bola”, dijo un funcionario del gobierno a LPO.
A la mesa se sentaron, además de Adorni y Karina, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; su primo Lule Menem; la jefa de la bancada de LLA en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el asesor Santiago Caputo y el subsecretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
El jefe de Gabinete planteó la importancia de darle curso al tratamiento del proyecto de Super RIGI, una nueva versión del régimen aprobado con la ley Bases en 2024 y cuyo alcance fue insuficiente hasta para la tropa libertaria que lo defendió en las maratónicas sesiones de entonces. También quiere darle impulso a la ley de Lobby, ludopatía y etiquetado frontal, todo mientras Karina padece la rebelión de los senadores para la aprobación de los pliegos de jueces que mandó Juan Bautista Mahiques y los gobernadores se resisten a eliminar las PASO.
Las victorias legislativas de Menem con la media sanción para la ley Hojarasca y la reducción drástica del alcance de zonas frías para hogares beneficiarios de un alivio en la tarifa de gas no implican, según legisladores de los bloques colaborativos con Javier Milei, que continúe la luna de miel del período extraordinario. Esa ventana de tiempo del verano, cuando se aprobaron el Presupuesto 2026, la reforma laboral y la modificación a la ley de Glaciares, parece haberse cerrado.
En tal contexto, un legislador libertario sacaba cuentas respecto de que “ahora es el momento conveniente para darle salida a Adorni”. “Tiene que ser antes que lo citen a indagatoria y ahora que la espuma bajó en la gente”, especulaba.

En Comodoro Py comentaron a LPO que la citación a indagatoria es un paso casi obligado para Ariel Lijo, en base a la prueba reunida. De hecho, deslizaron que el fiscal Gerardo Pollicita, de licencia hasta la semana próxima, iba a dejar escrito el pedido para que el magistrado solo tuviera que habilitarlo.
Hasta que se reincorpore Pollicita, lo releva en su cargo Franco Picardi, el fiscal que lleva adelante la investigación de las coimas de Andis, otra causa sensible para el gobierno. Al cierre de esta nota, no había novedades sobre la situación judicial de Adorni pero tampoco se aflojaba la tensión por su permanencia en el gobierno.



