Regresaron los bomberos de Ayacucho que participaron del operativo internacional en Venezuela: “Estábamos preparados para este desafío”

Después de diez días de intenso trabajo entre edificios colapsados, estructuras inestables y un escenario marcado por la tragedia, los bomberos voluntarios ayacuchenses Agustín Liuzzi y Luciano Vitral regresaron a la ciudad tras integrar la Brigada PUMA USAR ARG-13, el equipo argentino que fue desplegado en Venezuela luego del terremoto que sacudió a ese país.

Este lunes, ambos brindaron una conferencia de prensa en el cuartel de Bomberos Voluntarios de Ayacucho, donde compartieron la experiencia vivida durante una misión que los llevó a formar parte de uno de los operativos internacionales de búsqueda y rescate más importantes de los últimos años.

La charla estuvo cargada de emoción, pero también de orgullo por el trabajo realizado. Allí estuvieron acompañados por integrantes de la institución y por Raúl Marino, uno de los impulsores, hace más de quince años, de la creación de la especialidad USAR dentro del cuartel ayacuchense. Su visión y compromiso con la formación de rescatistas especializados fueron reconocidos durante el encuentro, al destacarse que ese trabajo de muchos años permitió que hoy Ayacucho tenga representantes en misiones internacionales de esta magnitud.

Una preparación que llevó años

Liuzzi explicó que la brigada comenzó a seguir la evolución de la emergencia apenas se produjo el sismo. A partir de allí se inició un proceso de monitoreo permanente hasta que llegó la activación oficial por parte del Sistema Nacional de Manejo del Fuego y del Ministerio de Seguridad.

El despliegue comenzó con el traslado hacia Tapalqué, continuó en el aeropuerto internacional de Ezeiza y finalmente culminó en Venezuela, donde el equipo quedó incorporado al operativo internacional de asistencia.

Una vez en la zona afectada, la rutina fue exigente. Los rescatistas trabajaban durante doce horas continuas y descansaban otras doce, en un sistema que se mantuvo durante toda la misión y que permitió sostener el ritmo operativo sin descuidar la seguridad física y mental de cada integrante.

Búsqueda técnica entre edificios destruidos

Durante diez jornadas, la Brigada PUMA USAR ARG-13 realizó tareas de evaluación estructural, búsqueda de personas atrapadas, remoción de escombros y asistencia técnica en distintos edificios afectados por el terremoto.

Liuzzi explicó que, al momento de la llegada del equipo argentino, ya se habían realizado las primeras inspecciones generales. A partir de entonces comenzó una etapa mucho más específica.

“Nuestra tarea consistía en realizar búsquedas profundas dentro de estructuras colapsadas, romper sectores de hormigón cuando era necesario y confirmar o descartar la presencia de víctimas atrapadas”, explicó.

Para ello utilizaron cámaras especiales, sensores acústicos, equipos de detección y herramientas de última generación que permiten operar incluso cuando existe riesgo de nuevas réplicas o derrumbes.

Argentina, a la altura de las principales brigadas del mundo

Uno de los aspectos que más destacó Liuzzi durante la conferencia fue el nivel de preparación alcanzado por los equipos argentinos.

Según explicó, varias brigadas internacionales solicitaron trabajar junto a la delegación nacional debido al equipamiento disponible y al nivel técnico de sus integrantes.

Incluso compartieron tareas con equipos provenientes de Estados Unidos utilizando tecnología similar y complementando recursos durante la evaluación de estructuras.

“Eso demuestra que estamos al mismo nivel tecnológico y de capacitación que las mejores brigadas del mundo”, sostuvo.

Pero aclaró que ese reconocimiento no es producto de una preparación circunstancial, sino del trabajo sostenido durante muchos años.

“Hace diez años que integro la brigada. Nos capacitamos todo el año, realizamos simulacros, acreditaciones internacionales y entrenamientos permanentes. Todo ese trabajo silencioso fue el que permitió que, cuando llegó esta misión, estuviéramos preparados para responder.”

La parte más difícil no fue técnica

Aunque la complejidad del trabajo exigía máxima concentración y precisión, ambos coincidieron en que el aspecto más impactante fue el humano.

Liuzzi recordó especialmente la actitud del pueblo venezolano en medio del desastre.

“Había personas que habían perdido familiares y, aun así, estaban colaborando en las tareas de rescate. Nunca encontramos un mal gesto; al contrario, siempre recibimos palabras de agradecimiento y muestras de solidaridad.”

Esa fortaleza de quienes atravesaban el dolor dejó una profunda marca en los integrantes de la brigada.

Los bomberos también explicaron que este tipo de intervenciones cuentan con un importante acompañamiento psicológico. Antes, durante y después de cada misión trabajan junto a profesionales especializados en Psicología de la Emergencia, quienes ayudan a procesar las experiencias vividas y brindan herramientas para afrontar situaciones de alta carga emocional.

Un reconocimiento que representa a todo el país

Durante el operativo internacional, la Brigada PUMA USAR ARG-13 recibió un reconocimiento especial por su participación dentro de una misión que reunió equipos provenientes de más de treinta países.

Para los rescatistas, esa distinción no pertenece únicamente a quienes viajaron a Venezuela, sino a todos los integrantes de la brigada y a las instituciones que durante años apostaron por la capacitación permanente y el crecimiento del sistema USAR en la Argentina.

El respaldo de las familias y del cuartel

Antes de finalizar la conferencia, tanto Liuzzi como Vitral dedicaron palabras de agradecimiento a sus familias, quienes acompañaron la misión a la distancia durante los diez días que permanecieron fuera del país, muchas veces con escasa comunicación debido a las exigencias del operativo.

También resaltaron el apoyo constante de Bomberos Voluntarios de Ayacucho, institución que les permitió formarse profesionalmente y alcanzar el nivel necesario para integrar un equipo internacional de búsqueda y rescate.

Su participación no solo representa un motivo de orgullo para el cuartel, sino también para toda la comunidad ayacuchense, que vio cómo dos de sus bomberos formaron parte de un operativo humanitario de alcance mundial.

Mientras tanto, las tareas continúan en Venezuela. Brigadas nacionales e internacionales siguen colaborando con las autoridades locales en la búsqueda y recuperación de víctimas, en una labor que demanda experiencia, compromiso y una enorme vocación de servicio.

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