Hay algo que Rodrigo de Loredo no le dijo a Lule Menem en el encuentro que mantuvieron hace un par de semanas a solas en Casa Rosada. Lo que el radical le ocultó al armador de Javier Milei es que piensa que la imagen del presidente en Córdoba seguirá cayendo y que el libertario estará obligado a negociar con él la candidatura del rival del peronista Martín Llaryora.
Esto sí se lo comentó en un café mano a mano a Luis Juez, en un reencuentro entre ambos después de varios meses de frío.
No obstante, lo curioso fue lo que vino después. “Rodrigo le dijo a Juez que Milei no llegará bien para imponer la candidatura de Bornoroni y que estará obligado a negociar con el radicalismo y con él. Ahí Juez le dijo lo que todo el mundo sabe: si Milei no llega, ese acuerdo lo va a hacer con el peronismo, no con Rodrigo”, dijo una fuente al tanto de la charla.
Sin embargo, lo más jugoso fue lo que vino después. Porque frente a ese escenario, De Loredo intentó salir por la tangente y ratificar su candidatura a intendente para suceder a Daniel Passerini y la respuesta de Juez fue contundente: “no, ahí el candidato voy a ser yo”.
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Lo que siguió fueron rumores de invitación a un asado que se concretó -una vez más- entre el juecismo y Bornoroni, pero al que De Loredo dicen que no fue invitado. Mientras que, del lado del radical, sostienen que no asistió por una cuestión de viaje y agenda.
De manera tal que el armado opositor con el que se ilusionan algunos todavía no maceró. Le falta. Incluso lo reconocen funcionarios con despacho en Casa Rosada como Lule Menem o Diego Santilli, que reciben a todos, tantean las cartas y tienen en carpeta el otro ofrecimiento del PJ cordobesista: la candidatura de un peronista que salga de un acuerdo entre los gobernadores y quiebre el voto de Axel Kicillof.
Los libertarios cercanos a Karina en Buenos Aires reconocen que van a esperar hasta el verano y allí definirán si van por el plan A que es con Bornoroni encabezando la fórmula provincial o si cuidan al diputado cordobés para la segunda mitad del 2027. Porque, se sabe, en Córdoba la elección a gobernador se definirá en el primer cuatrimestre del año próximo.
Lule Menem le dijo a De Loredo que están abiertos a alguna conversación para que se sume, pero que no van a resignar la candidatura de Bornoroni. Situación que incomoda al radical porque el vínculo entre él y el libertario se rige por la desconfianza.
Más aún cuando algunos le avisaron al jefe del bloque oficialista en la Cámara baja que, después de la reunión de De Loredo con Lule, hace pocos días el radical volvió a hablar con el macrismo puro. Entre ellos, con el funcionario porteño, Valentín Díaz Gilligan, cercano al macrista Fernando de Andreis.
La noticia del reencuentro entre De Loredo y Juez disparó sensaciones divididas entre los que creen probable el gran acuerdo opositor para derrotar a Llaryora en el 2027; y los que aún se muestran escépticos de la unidad en el frente. Pero, sobre todo, dejó en evidencia que la sucesión de Passerini, parece apetecible para el arco opositor.

