“Kiko” Pintos abrió el debate: ¿Es momento de frenar el fútbol local durante las olas de frío extremo?

Las bajas temperaturas que atraviesa gran parte de la provincia de Buenos Aires no solo impactan en la vida cotidiana, sino también en el deporte amateur. En ese contexto, una reflexión realizada en las últimas horas por José Alberto “Kiko” Pintos, histórico dirigente y una de las personas más identificadas con el Club Defensores, comenzó a generar repercusión entre quienes siguen de cerca el fútbol local y regional.

Con décadas de presencia en las canchas, tanto acompañando a Defensores como al deporte de Ayacucho, Pintos planteó públicamente una inquietud que muchos comparten, pero que pocas veces se pone sobre la mesa: la conveniencia de disputar los campeonatos en medio de una ola de frío polar.

“¿No sería conveniente que durante la ola de frío los campeonatos tuvieran un receso y después regresar con mejor clima?”, escribió en sus redes sociales.

La pregunta no quedó solo en una expresión personal. En su publicación desarrolló distintos argumentos que apuntan tanto al aspecto deportivo como al económico y al sanitario.

Según expresó, durante estos fines de semana las canchas registran una importante disminución de público. Más allá de los fanáticos que acompañan a sus equipos sin importar las condiciones climáticas, muchas familias optan por quedarse en sus casas, lo que repercute directamente en la recaudación de los clubes, un aspecto fundamental para las instituciones que sostienen gran parte de sus actividades gracias a lo generado cada domingo.

A ello sumó otro punto sensible: el estado de los campos de juego y las consecuencias físicas para los futbolistas. Las heladas, el césped endurecido y las temperaturas bajo cero incrementan las posibilidades de lesiones y hacen que el desarrollo del espectáculo no sea el ideal.

Pintos también puso el foco en las divisiones infantiles. Señaló que muchas madres y padres prefieren no llevar a sus hijos a jugar o entrenar en jornadas de frío extremo por temor a enfermedades respiratorias, una situación que termina afectando la participación de los más chicos.

En contrapartida, remarcó una paradoja que suele repetirse cada año. Cuando llegan los meses con temperaturas más agradables y las canchas vuelven a llenarse de público, los torneos oficiales ya finalizaron y son reemplazados por certámenes alternativos, amistosos o competencias de verano.

Por eso, sugirió analizar alternativas como detener la competencia durante los días de frío intenso y recuperar esas fechas posteriormente, ya sea entre las fiestas de fin de año o con jornadas entre semana durante noviembre y diciembre.

Lejos de presentarlo como una crítica, el referente de Defensores aclaró que se trata simplemente de “su humilde opinión”, aunque respaldada por años de recorrer canchas de Ayacucho y la región como un permanente acompañante del fútbol local.

Más allá de que la propuesta pueda tener distintas miradas, el planteo abre un debate interesante sobre la organización del calendario deportivo. La salud de jugadores, árbitros y espectadores, la economía de los clubes y las condiciones en las que se desarrolla el espectáculo son factores que quizás merezcan ser analizados cuando fenómenos climáticos excepcionales, como la actual ola polar, modifican la realidad de cada jornada.

La reflexión de “Kiko” Pintos invita, justamente, a pensar si mantener el calendario sin modificaciones siempre es la mejor opción o si, en determinadas circunstancias, hacer una pausa también puede ser una forma de cuidar al fútbol.

Empezarían a construir las primeras torres del nuevo Puerto Madero antes de fin de año

Patricia contra Milei – La Política Online