La bandera que mostraron los jugadores de la Selección tras el histórico triunfo en la semifinal del Mundial logró que en Inglaterra se abra el debate sobre si no es hora de negociar con Argentina por las Islas Malvinas.
The Guardian, el diario británico más importante, tomó nota del reclamo de La Scaloneta y planteó la posibilidad de discutir la soberanía de las Islas. “No pueden ser británicas para siempre”, sostiene el medio en un artículo firmado por Simon Jenkins.
El autor compara el tema Malvinas con la disputa con España por el Peñon de Gibraltar, por el que acaban de alcanzar un acuerdo para poner fin a los controles fronterizos. “¿Será mucho esperar que una negociación similar surja producto de la semifinal?”, planteó.
“Ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene el derecho eterno de permanecer como están, menos uno que le cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras esterlinas en materia de defensa por año”, continúa el columnista de The Guardian.
Jenkins recordó que antes de la guerra el gobierno británico “estaba negociando una transferencia de la soberanía de las islas con los argentinos” y “se esperaba que surgiera un acuerdo futuro”. “Para Gran Bretaña, era ridículo que un estado europeo financiara una gran armada para defender tierras distantes y en disputa”, agrega.
Finalmente, el autor le quita importancia el valor del referéndum que hicieron los isleños en 2013 y afirma: “Para Gran Bretaña, era ridículo que un estado europeo financiara una gran armada para defender tierras distantes y en disputa”.
Más allá de la relevancia del artículo, lo interesante es que contradice de manera contundente la postura de Javier Milei que salió al cruce de La Scaloneta y dijo que”no hay que caer en slogans berretas, populistas, nacionalistas, rancios”.
“Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas”, cuestionó Milei, que se declara admirador de Margaret Thatcher y también dijo que los jugadores fueron “imprudentes“. Más tarde, en las redes dijo que el reclamo es de un “adolescente termo mononeuronal”
El enojo del presidente es parte del intento de quedar bien a toda costa con Gran Bretaña, aunque eso signifique el silencio sobre el reclamo por la soberanía de Malvinas. Esa ha sido la política que ha marcado la gestión libertaria, salvo pequeños reclamos como el que hizo un oportunista Pablo Quirno tras el triunfo del miércoles.
Pero lo que no pueden negar Milei y sus acólitos es que como acción política para reabrir el debate con Inglaterra la bandera de La Scaloneta fue mucho más efectiva que el silencio que marca la política diplomática de la gestión libertaria.

