“Estamos orgullosos y felices de poder regalarle esta alegría a la gente, sabemos que los mundiales para nosotros son especiales y nos olvidamos de todo lo mal que nos toca pasar. Que hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando”, dijo Messi en una nota con TyC Sports.
Un día después de las declaraciones del capitán de La Scaloneta desde Atlanta, el vocero presidencial, Adrián Ravier, buscó desmentirlo en una entrevista con Infobae TV.
“No coincidimos en el Gobierno con esto de que la gente no llega a fin de mes”, dijo Ravier. “No dudo de que hay personas que atraviesan esa situación, pero decirlo de manera general da la sensación de que todos viven la misma realidad”, explicó el pampeano.
Desde que asumió la presidencia, Milei se cuidó varias veces en no ofender al astro argentino. De hecho, hizo echar a Julio Garro de la subsecretaría de Deportes ni bien se enteró de unas declaraciones del intendente de La Plata, que había exigido las disculpas del propio Messi por los cánticos racistas y homofóbicos de los jugadores de la Selección.
Pero el triunfo contra los ingleses marcó un quiebre para Milei, que una vez terminado el partido salió dos veces a cuestionar a los jugadores por haber exhibido una bandera que proclamaba que las Malvinas son argentinas.
El gobierno de Milei había intentado bloquear ese tipo de manifestaciones para no ofender a la corona británica y el propio presidente salió a decir que los jugadores fueron “imprudentes”. “No hay que caer en slogans berretas, populistas, nacionalistas, rancios”, dijo el libertario.

