Los bonos provinciales ya son más atractivos que los de Caputo

En un mercado en el que los bonos soberanos argentinos comprimieron con fuerza sus rendimientos, la deuda provincial comenzó a ganar protagonismo entre los inversores que buscan tasas atractivas en dólares sin asumir necesariamente el mismo nivel de riesgo del crédito nacional.

La oportunidad, sin embargo, no es homogénea: el mercado premia cada vez más a las jurisdicciones con cuentas fiscales sólidas, liquidez y capacidad de acceso al financiamiento.

Desde Dhalmore Capital muestran que la recaudación propia de las provincias continuó desacelerándose. La excepción estuvo en Neuquén y Río Negro, donde los ingresos mostraron un mejor desempeño, impulsados principalmente por la actividad vinculada con los hidrocarburos.

El panorama fue más favorable en materia de transferencias. En julio, las transferencias recibidas por las 14 jurisdicciones analizadas por la consultora -todas con emisiones de bonos en los mercados internacionales- registraron un incremento real promedio del 7,6% interanual, con todas las provincias en terreno positivo.

Además, el monto transferido durante julio se ubicó 19% por encima del promedio mensual del primer trimestre. A pesar de esta mejora, el acumulado del año todavía permaneció en terreno negativo para las 14 provincias, lo que refleja que la recuperación de los últimos meses todavía no alcanzó para revertir completamente la dinámica previa.

Una curva que empieza a diferenciar ganadores

El atractivo de los bonos provinciales también quedó reflejado en el renovado acceso de las jurisdicciones al financiamiento internacional.

“En lo que va del año se emitieron bonos en los mercados internacionales por USD 2.750 millones, emitidos por Córdoba, Entre Ríos, Chubut, Neuquén y CABA. Este monto es superior a lo emitido en 2025 que alcanzó los USD 2.130 millones por Córdoba, CABA y Santa Fe”, relataron desde Dhalmore Capital.

Para la firma, la curva de rendimientos provincial refleja una marcada diferenciación crediticia. CABA, Neuquén, Santa Fe, Córdoba, Chubut y Mendoza presentan fundamentos fiscales y financieros más sólidos y, por eso, exhiben rendimientos inferiores al promedio del segmento. Esa menor tasa es, justamente, una señal de que el mercado asigna un menor riesgo percibido a esos créditos.

La lectura coincide con el análisis de IOL, que señala que el apalancamiento agregado de las provincias se encuentra en mínimos históricos, equivalente al 3,4% del PBI. En este contexto, la clave pasa por la selectividad y por distinguir entre distritos con caja propia y acceso al mercado y aquellos con mayor fragilidad fiscal.

Entre las alternativas destacadas aparece el Santa Fe 2034 (SFD34). La provincia cuenta con una posición de liquidez holgada y una baja dependencia de las transferencias nacionales. Su reciente regreso al mercado internacional reforzó además la percepción de solvencia, convirtiendo al bono en uno de los instrumentos provinciales con mayor consenso entre los analistas.

El Córdoba 2035 (CO35) también está entre las opciones preferidas. La provincia cuenta con un amplio historial crediticio y capacidad de ejecución, y recientemente realizó una colocación por USD 1.525 millones. Según IOL, el bono ofrece rendimientos similares a los soberanos largos, aunque con una mayor resiliencia histórica frente a episodios de volatilidad.

El tercer nombre destacado es Neuquén 2030 (NDT25), cuya estructura está respaldada por regalías provenientes de Vaca Muerta. Esos ingresos se triplicaron en los últimos cuatro años. Con una TIR cercana al 6% y una duration de apenas dos años, combina un horizonte relativamente corto con un flujo asociado a una fuente de ingresos específica.

Más rendimiento que los corporativos de mayor calidad

El atractivo también aparece en términos de valor relativo. “La deuda subsoberana ofrece, en promedio, un diferencial de 150 puntos básicos por encima de las mejores obligaciones negociables (como las de Vista o YPF), brindando un incentivo extra para quien busca maximizar el rendimiento en dólares”, mencionaron desde IOL.

El interés por estos activos abarca a una gran parte del mercado. El SFD34 reúne un amplio consenso y aparece entre las recomendaciones de Balanz Capital, que también sigue de cerca al BA37 de la provincia de Buenos Aires y al CO32D de Córdoba.

Facimex Valores, por su parte, asigna una valoración máxima de cinco estrellas al segmento subsoberano y destaca especialmente al SFD34 y al CO35.

La estrategia de este bróker contempla provinciales tanto para el tramo corto como para el largo. Entre los primeros figuran CO27D y PMM29, mientras que en el segmento largo concentra exposición en CO35 y SFD34. En conjunto, la firma destina 40% de su cartera de renta fija en dólares a bonos provinciales, frente a 25% en soberanos.

La lógica detrás de esta preferencia es que los provinciales de buena calidad pueden beneficiarse de una eventual normalización de tasas y, al mismo tiempo, ofrecer menor exposición a un deterioro del crédito soberano.





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